NUESTRA HISTORIA

El oficio de «Calero»

Desde mediados del siglo XIX producimos cal de la más alta calidad, partiendo de la utilización de hornos de leña milenarios de origen árabe. Nuestro «buen hacer» ha sido transmitido de generación en generación hasta hoy día, permitiéndonos optimizar el resultado final para obtener un producto de gran pureza y blancura.

Por nuestro carácter familiar y artesano contamos con personal altamente cualificado en la producción artesanal de la cal. Nos une el entusiasmo, el esfuerzo y la dedicación por el oficio del «calero» y los sistema de construcción tradicionales.

 

La «Selección» de la piedra

En Morón de la Frontera (Sevilla) se encuentran importantes canteras de roca caliza muy pura, con un 98% de carbonato cálcico. Esta riqueza natural nos aporta de primera mano la calidad en el producto. Seleccionamos la piedra en la cantera, escogiendo y diferenciando entre los diferentes tipos. Una técnica heredada que, hoy día, solamente trabaja nuestra familia.

Horno de leña tradicional

La bóveda del horno se construye tras la selección de las piedras, y todas ellas tienen un papel fundamental «el tamaño justo en el lugar correcto». El horno empleado es un horno alimentado por leña que puede alcanzar 7 metros de diámetro y 8 de altura. Para protegerlo, se utiliza arcilla caliza que posteriormente sirve para reparar el horno durante el proceso de cocción.

La leña de olivo es el combustible más empleado, por ser muy extendido y abundante y porque su combustión produce poca cantidad de ceniza y carbón. Además, la leña de olivo proporciona más grasa a la cal, permitiendo que ésta adhiera mejor a la superficie.

 

Cocción de piedra caliza

El tiempo de cocción dura una media de 15 a 20 días, dependiendo de las condiciones climáticas. Este proceso depende en gran parte del control sensorial de la temperatura, a través del color del fuego. Los conocimientos implicados en este proceso y el trabajo bien hecho de todo el equipo es la clave de una cocción perfecta. En este momento, la relación entre el hombre y el horno se transforma. El horno se transforma en animal y la piedra, encendida por el fuego empieza cobrar vida.

En definitiva, parte del procedimiento de cocción está basado en técnicas de observación del proceso de combustión y su efecto sobre el color del humo y de la piedra, además del control y mantenimiento constante del calor y su dirección. El resultado, es un producto único, de máxima calidad y pureza.

Los últimos Caleros

 

En la actualidad, solamente queda una familia dedicada a la fabricación de cal artesanal. Nuestra familia, la familia de Isidoro Gordillo, que desde 1846 fabricamos basándonos en los conocimientos y experiendas heredadas, y convencidos del buen hacer y mejor resultado. Para ello, contamos una plantilla de trabajadores experimentados, descendientes directos de caleros artesanos, que viven en el mismo núcleo de población donde se encuentran los hornos e instalaciones de la fábrica, lugar conocido como «Las Caleras de la Sierra».

Nuestro equipo debe su oficio y profesionalidad a sus parientes, abuelos y padres quienes durante toda su vida, supieron transmitir su oficio a las nuevas generaciones

GALERIA

Nuestro trabajo forma parte de la cultura de Morón de la Frontera, de Sevilla y de Andalucía. Es por ello que actualmente existe El Museo de la Cal, dedicado a expandir una tradición milenaria.